Cielo nocturno

La contaminación lumínica de las ciudades y los complejos industriales está escondiendo, con un tenue pero nocivo manto gris-naranja, uno de los espectáculos naturales más preciados —si no el que más: el Universo.

Tanto para aficionados, como para profesionales de la astronomía, los cielos oscuros son básicos. Tanto la calidad de las imágenes tomadas por astrofotógrafos al rededor del mundo, así como los datos científicos especializados, necesitan de la mayor oscuridad posible en la atmósfera.

En el mundo existen zonas privilegiadas que por sus condiciones geográficas y climáticas se consideran paraísos oscuros y transparentes y donde además, instituciones y universidades han decidido colocar lo último en tecnología para escrudiñar los secretos del cosmos. Entre estos lugares podemos mencionar: Islas Canarias, Hawaii, el norte de Chile y la Sierra de San Pedro Mártir en Baja California, México.

Los aficionados y astrofotógrafos buscan siempre tener las mejores condiciones de oscuridad para realizar su hobby. Ya sea observando a simple vista o con un telescopios o imprimiendo fotones en una cámara, la luz desperdiciada y mandada a la atmósfera puede arruinar una noche limpia y clara con esas manchas amarillentas que pueden prolongarse muchos kilómetros a la redonda.

Si te interesa conocer más y apreciar el cielo nocturno, no dudes en acercarte con el grupo de aficionados a la astronomía en tu comunidad. Ellos podrán darte más información sobre como comenzar a conocer las maravillas del Universo.